En Argentina hay hoy cinco medicamentos que se usan para el descenso de peso, y la diferencia entre ellos no es de marca: cambian el principio activo, la indicación que tienen aprobada y el precio. Esta nota los compara en una tabla y después va uno por uno, para que la conversación con tu médico empiece con la información ordenada.
Ninguno de los cinco se vende sin receta, y ninguno funciona solo. La medicación es una parte del tratamiento; la otra es el tratamiento con acompañamiento que sostiene el resultado cuando el fármaco se suspende.
Tabla comparativa
Medicación para bajar de peso disponible en Argentina
| Producto | Principio activo | Indicación aprobada | Dosis disponibles | Precio de referencia |
|---|---|---|---|---|
| Ozempic | Semaglutida | Diabetes tipo 2 | 0,25 · 0,5 · 1 · 2 mg | A confirmar |
| Wegovy | Semaglutida | Control del peso | 0,25 · 0,5 · 1 · 1,7 · 2,4 mg | A confirmar |
| Mounjaro | Tirzepatida | Diabetes tipo 2 | 2,5 · 5 · 7,5 · 10 mg | A confirmar |
| Dutide | Semaglutida (Elea) | Diabetes tipo 2 | A confirmar | A confirmar |
| Obetide | Semaglutida (Elea) | Control del peso | A confirmar | A confirmar |
Vigencia: Dosis disponibles relevadas en junio de 2026. Precios a confirmar.
Los precios de farmacia cambian seguido. Para el valor del día, consultar en Alfabeta.
Dos aclaraciones sobre la tabla, porque son las que más confunden:
- La indicación aprobada no es lo mismo que el uso real. Ozempic, Dutide y Mounjaro están aprobados para diabetes tipo 2; Wegovy y Obetide, para el control del peso. Que un médico indique uno u otro fuera de su indicación original es una decisión clínica que se toma caso por caso y con seguimiento.
- El precio de referencia no es el precio que vas a pagar. Cambia por farmacia, por cobertura y por descuentos del laboratorio, y en Argentina se mueve varias veces al año.
Ozempic (semaglutida)
Es el más conocido de los cinco, al punto de que su nombre se volvió sinónimo de toda la categoría. Contiene semaglutida, un análogo de GLP-1: imita a una hormona que el intestino libera al comer y que le avisa al cerebro que hay saciedad. Está aprobado para diabetes tipo 2 y se aplica una vez por semana.
Su esquema arranca siempre en la dosis más baja y sube de a poco. Esa escalada no es burocracia: es lo que hace tolerable el efecto digestivo, que es el motivo más frecuente de abandono.
Ozempic para bajar de peso: cómo funciona desarrolla el mecanismo, el esquema de dosis y los efectos secundarios.
Wegovy (semaglutida para control del peso)
Mismo principio activo que Ozempic —semaglutida— pero con una indicación distinta: Wegovy está aprobado específicamente para el control del peso, y su escalada llega a una dosis más alta.
Es la diferencia que más preguntas genera, porque en la góndola parecen dos productos distintos y en el frasco hay la misma molécula. Lo que cambia es para qué fue estudiado, en qué población y hasta qué dosis.
Mounjaro (tirzepatida)
Es el único de los cinco que no es semaglutida. La tirzepatida actúa sobre dos receptores en lugar de uno —GLP-1 y GIP—, y en los ensayos clínicos mostró descensos de peso mayores que la semaglutida.
Está aprobado para diabetes tipo 2. Las dosis disponibles en el mercado local cambian con la importación, así que la fila de la tabla es la que más se desactualiza de las cinco.
La comparación cabeza a cabeza está en Ozempic vs Wegovy vs Mounjaro.
Obetide y Dutide (las opciones nacionales)
Son las dos presentaciones de semaglutida del laboratorio argentino Elea, y son las que la gente busca como «el Ozempic argentino». La diferencia entre ellas es la misma que separa a Ozempic de Wegovy: Dutide está indicado para diabetes tipo 2 y Obetide para el control del peso.
Su ventaja concreta es el precio, y el laboratorio publica además un programa de descuentos. Su límite es el mismo que el de los originales: son medicamentos con receta, con efectos adversos y con un esquema que hay que ajustar.
Dutide y Obetide: qué son, en qué se diferencian y cuánto salen tiene el detalle de indicaciones, dosis, dispositivo y precios.
¿Cuál conviene? Lo decide tu médico
No hay una respuesta que valga para todos, y desconfiá de quien te la dé sin haberte visto. La elección depende de cosas que no están en ninguna tabla: si hay diabetes, qué antecedentes cardiovasculares o digestivos hay, qué otros medicamentos tomás, cuánto tolerás la escalada de dosis, qué cobertura tenés y —sobre todo— si el esquema se puede sostener en el tiempo.
El error más caro no es elegir el fármaco equivocado. Es elegir bien y abandonar a las seis semanas, que es lo que pasa cuando nadie acompaña el proceso.
Cómo se elige dentro de un tratamiento acompañado
En un tratamiento con seguimiento, la medicación no es el punto de partida sino una consecuencia. Primero se evalúa: historia clínica, estudios, hábitos, salud emocional. Recién ahí se define si corresponde indicar un fármaco, cuál y en qué esquema, y se agenda el seguimiento que lo va a ajustar.
Esa es la diferencia entre tomar medicación y hacer un tratamiento. Podés conocer los planes de tratamiento o empezar por una primera consulta.